Expansión y realidad

Por: José Sánchez

Apuntes para la presentación del libro La escena expandida, de Rubén Ortiz, en el MUAC, México, 7 de abril de 2016, acto en el que también se presentó Ética y representación.

La escena expandida afirma prácticas artísticas que manifiestan un compromiso con la realidad social y política y al mismo mantienen una voluntad poética. La escena expandida responde a un malestar de la puesta en escena burguesa. Y es que ese modo de puesta en escena muy raramente dialoga con la realidad. Se diría que, incluso cuando los dramaturgos y directores tratan temas de actualidad, lo hacen al margen de la realidad, en un mundo paralelo y sin conexión con el presente.

Publicación original:

https://parataxis20.wordpress.com/2016/04/08/experiencia-y-realidad-2016/

 

Sobre “La máquina de la soledad”, de Oligor y Microscopía

LOS OBJETOS EPISTÉMICOS

Shaday Larios y Jomi Oligor

Compañía Oligor y Microscopía

Presente

Queridos Shaday y Jomi:

Les escribo esperando se encuentren más descansados después de la gira mexicana de La máquina de la soledad (que a mí me tocó ver en julio, en el teatro El Galeón). Continuar leyendo “Sobre “La máquina de la soledad”, de Oligor y Microscopía”

A vuelapolvo

Compañeros poetas, tomando en cuenta los últimos sucesos, me toca dudar. Nada: el nogal da nueces aunque la gente sea alérgica. Y me acuerdo. Treinta y dos años. Me acuerdo de una ciudad mucho más devastada, del olor a muerte, del polvo que no dejó de caer durante semanas. Y me acuerdo de montones de jóvenes yendo y viniendo. Dinamismo, fuerza, empuje, sacrificio, heroísmo. ¿Dónde está mi generación? ¿En qué oficina? ¿Dueños de qué empresa? ¿Jubilados de qué sueños frustrados? Continuar leyendo “A vuelapolvo”

Teatralidades y valor de uso

1.

En la Ciudad de México, la coreógrafa Mariana Arteaga echa a andar Úumbal, coreografía nómada para habitantes, una pieza que nosotros los espectadores tenemos que seguir a través de las calles de la colonia Santa María la Ribera y que nos obliga a dialogar no sólo con la coreografía, sino también con el trazo de las calles, sus flujos y las presencias de quienes las habitan. Continuar leyendo “Teatralidades y valor de uso”

La escena como un dispositivo social. Conversación con Rubén Ortiz

por Christian Mendoza

La Comedia Humana, colectivo escénico que busca mantener pliegues sociales, es un proyecto de largo aliento que busca, a partir de instalaciones efímeras, generar eventos que signifiquen. El principal escenario en su práctica, además, es la ciudad. La Comedia Humana ha ocupado el Campus Central de Ciudad Universitaria, el Campamento 2 de Octubre, y recrearon la vecindad que antes ocupaba los jardines del Museo de la Ciudad. Conversamos con Rubén Ortiz, su director artístico, sobre algunos de los fundamentos de La Comedia Humana. Continuar leyendo “La escena como un dispositivo social. Conversación con Rubén Ortiz”

Teatro de software libre

Cuenta la leyenda que, en un curso de crítica teatral, la decana Olga Harmony daba como lección primera no asistir sin previa invitación por parte de la compañía y como punto segundo elegir el mejor lugar en la sala. Esta anécdota evidencia un parámetro en la crítica teatral nacional que ha cambiado muy poco desde los años setenta: la gente que hace crítica se ve a sí misma elaborando discursos judiciales donde, kafkianamente, el acusado invita al fiscal a su juicio sumario. Continuar leyendo “Teatro de software libre”

Sobre Úumbal, de Mariana Arteaga

Úumbal, entonces, se me apareció -cuando fui a implicarme en ella- como un ensayo de lo posible, o más aún, como lo posible haciéndose ensayo (en el término literario del término: divagación que en sí misma es ya realidad). Me entusiasmó y me entusiasma que todo el saber acuñado en los tiempos autónomos de la danza, se derrame hacia otros cuerpos y otras miradas.

Me gustaba la manera en la coreografía negociaba con el espacio, así, sin pedir permiso, pero imponiéndose con cariño, desviando el curso imaginario de lo que debe ser una calle y su tránsito de automóviles; haciendo que los vecinos salieran a los balcones, que ofrecieran agua o aplausos; que los automovilistas sonrieran cuando un contingente bailarín los envolviera; que las banquetas y los muros fueran grafiteados por cuerpos tan diversos, tan vivos, tan alegres (no en el sentido de ser bobamente felices sino, precisamente, desplegando toda su potencia).

Texto completo en:

http://www.chopo.unam.mx/sitio_uumbal/descargas.html